jueves, 21 de marzo de 2019

Escala De Do Mayor

Escala de Do Mayor en distintas posiciones del diapasón.


Ejercicios en la menor natural

En esta serie de ejercicios desarrollados en la escala de la menor natural (Modo Eólico) podemos observar distintos grados de complejidad técnica en lo que respecta a los desplazamientos horizontales, cruces de cuerda y fraseos con nota pedal.

El objetivo es ir asimilando las partes simétricas que se repiten en distintas octavas y de esta manera poder desarrollar esquemas mentales que faciliten su aplicación, otro aspecto a trabajar es utilizar los fraseos pero generando distintas combinaciones dentro de esa misma estructura, esto implica implementar creatividad en las secuencias y de forma gradual encontrar fraseos y digitaciones que se adecúen a nuestra forma de tocar y expresarnos con la Guitarra.


martes, 19 de marzo de 2019

Una ruta neuronal predice la capacidad musical

Cuanta más densidad tiene en el hemisferio derecho, mayores son las habilidades musicales

Una parte del cerebro predice las capacidades musicales: es la ruta neuronal que conecta las áreas motora y auditiva, llamada fascículo arqueado. Cuanto más densa es esta región en el hemisferio derecho, mayores son las habilidades musicales.




Una investigación de la Universidad Concordia en Canadá ha descubierto que existe en el cerebro una región que predice las capacidades musicales de una persona, independientemente de que esta persona sea o no aficionada o profesional de la música.

Ha constatado que la estructura y el volumen de la sustancia blanca del cerebro están relacionados con el aprendizaje de la melodía y el ritmo. Los resultados se publican en la revista NeuroImage.

Esta investigación revela que el tamaño y las propiedades estructurales del fascículo arqueado , la ruta neuronal que conecta las áreas motora y auditiva del cerebro, en el hemisferio cerebral derecho, son factores predictivos de la capacidad musical.

“Descubrimos que cuanto más denso es el fascículo arqueado del hemisferio derecho (y sólo el del derecho), mejor se desenvuelve esa persona en la ejecución de las tareas musicales”, explica Lucía Vaquero, una de las autoras de esta investigación, en un comunicado.

Añade que la mayor parte de los estudios realizados hasta ahora sobre las capacidades musicales de las personas se ha centrado en músicos, mientras que esta nueva investigación ha contado con personas con y sin experiencia musical.

Además, “utilizamos un programa informático para diseccionar virtualmente los datos de las neuroimágenes, lo que nos permitió adaptar la disección a las diferencias anatómicas de cada sujeto”, precisa Vaquero.

Metodología

El estudio se desarrolló en Barcelona, donde Vaquero reunió a 44 adultos no músicos, a los que sometió a un examen por  imagen por resonancia magnética (IRM). Este examen le permitió reunir datos de neuroimagen sobre cada participante.

A continuación los participantes fueron sometidos a un test de sincronización del ritmo con instrumentos de percusión de madera, y luego ejecutaron un aprendizaje melódico sobre un teclado.

Las imágenes neuronales obtenidas mediante IRM fueron sometidas a un análisis de tractografía, un procedimiento que se usa para poner de manifiesto los tractos neuronales, mediante un programa informático (Diffusion Toolkit). De esta forma pudieron obtener las características estructurales del fascículo arqueado de cada participante.

Las investigadoras contrastaron las características estructurales desveladas por las imágenes cerebrales con los resultados obtenidos en las tareas musicales de la investigación. De esta forma descubrieron el vínculo entre el aprendizaje musical y la organización estructural y volumen del fascículo arqueado.
No solo para la música

“Aislamos las diferentes partes del fascículo arqueado y distinguimos su relación son el aprendizaje musical”, añade Vaquero. “Más precisamente, pudimos predecir el aprendizaje del ritmo a partir del volumen del segmento anterior del fascículo arqueado derecho, al mismo tiempo que relacionamos también el aprendizaje de una melodía con la organización microestructural del lado derecho del fascículo arqueado”.

“El fascículo arqueado es importante no sólo en la medida en que relaciona las áreas motrices y auditivas del cerebro, sino también por el papel que desempeña en el lenguaje y las tareas relacionadas, como el aprendizaje de un idioma, donde es necesario relacionar las informaciones auditivas”, explica por su parte Virginia Penhune, otra autora de esta investigación.

Y concluye: “es importante conocer mejor los mecanismos subyacentes entre estos vínculos para comprender mejor cómo funciona el cerebro”. El descubrimiento es valioso no sólo para descubrir potencialidades musicales: “cuanto más aprendamos sobre la plasticidad cerebral, mejores resultados podremos obtener también en materia de readaptación de las víctimas de un ictus cerebral (AVC)”. 

Referencia

White-matter structural connectivity predicts short-term melody and rhythm learning in non-musicians. Vaquero L. et al. Neuroimage. 2018 Nov 1;181:252-262. doi:10.1016/j.neuroimage.2018.06.054. 

La música armoniza los cerebros de los que la escuchan

La respuesta neuronal es la misma en las personas que asisten a un concierto


La música cautiva a sus oyentes y sincroniza sus ondas cerebrales, lo que explica el entusiasmo colectivo que se produce durante un concierto. Los estilos musicales desconocidos mantienen el interés de la audiencia durante más tiempo, sobre todo si los individuos tienen formación musical. 



Un estudio realizado por investigadores del City College de Nueva York (CCNY) y la Universidad de Arkansas, en Estados Unidos, ha medido las respuestas neuronales de una audiencia a la música para comprender mejor cómo esta es capaz de mantener conectados y entregados a los oyentes.

De acuerdo con los hallazgos, la entrega de un oyente a la música disminuye con la repetición cuando las piezas resultan familiares. Sin embargo, los estilos musicales desconocidos pueden mantener el interés de una audiencia durante más tiempo, sobre todo cuando los individuos tienen formación musical.

Estudio de las ondas cerebrales

Hasta ahora, ha sido difícil medir el compromiso de un sujeto con la música, debido a que la autoevaluación tiene ciertos límites. Para superarlos, Jens Madsen y Lucas Parra, de la Escuela de Ingeniería Grove del CCNY, midieron la sincronización de las ondas cerebrales de una audiencia.

"Lo genial de esto es que, al medir las ondas cerebrales de las personas, podemos estudiar cómo se siente la gente con respecto a la música y lo que la hace tan especial", explica Madsen en un comunicado.

Cuando un oyente se involucra con la música, sus respuestas neuronales están sincronizadas con las de otros oyentes, por lo que la correlación de las ondas cerebrales entre los sujetos es una medida más objetiva de su compromiso con las melodías.

Música instrumental

En este estudio, se expuso a los participantes a piezas instrumentales más conocidas, como esta Sinfonía nº 24 en si bemol de Wolfgang Amadeus Mozart.


Entre las piezas no tan familiares, los participantes escucharon, entre otros, un fragmento de la Sonata para piano de Igor Stravinsky. El resto de piezas se pueden escuchar aquí.
 
Lo novedoso despierta más interés
 
Según los resultados, en las exposiciones repetidas a música instrumental, la correlación entre los sujetos disminuyó cuando el estilo musical les resultaba más familiar. Esto implica que los individuos prestaban menos atención.
 
Los participantes con formación musical mostraron una mayor correlación entre sí, y la mantuvieron, durante su exposición a música de estilo desconocido. Esto distingue la música de otros ámbitos, en los que el interés disminuye con la repetición.

Referencia

Music synchronizes brainwaves across listeners with strong effects of repetition, familiarity and training. J. Madsen et al. Scientific Reports, 5 March 2019. DOI: https://doi.org/10.1038/s41598-019-40254-w.